Un siempre brillante Josep Meliá escribió aquel histórico discurso de dimisión que un Suárez emocionado y quizá dolido leyó como sólo él sabía hacerlo. Con esa capacidad suya para traspasar la pantalla y sentarse a charlar con la familia de Juan Español. Único. Lo que pocos saben es que aquel discurso redactado por Meliá fue corregido por el presidente Súarez de su puño y letra en un párrafo en el que originalmente podía leerse:

Se puede prescindir de una persona en concreto. Pero no podemos prescindir del esfuerzo que todos juntos hemos de entregar a la suprema causa de España.

El tachón es de Suárez. Ahí el presidente escribió (y leyó):

Se puede prescindir de una persona en concreto. Pero no podemos prescindir del esfuerzo que todos juntos hemos de hacer para construir una España de todos y para todos.

Aquel presidente valiente, que no se amilanó ni cuando las balas fascistas le rozarón la mejilla derecha, era un patriota, no un nacionalista. Aquel tachón lo decía todo.

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http://davidballota.net/el-tachon-de-adolfo-suarez